domingo, 8 de febrero de 2015

Me Quedo En El Mundo Hetero

Cuando empecé en el bdsm o mejor dicho en el sadomasoquismo que para mí no es lo mismo. Pensaba que era de una manera y ahora lo veo de otra manera. Como me dice muchas veces mi amiga vas madurando y poco a poco vas aprendiendo a saber lo que quieres y lo que no quieres.
Pues bien yo sé muy bien ya lo que quiero. Cuando empecé en el bdsm estaba en una etapa que yo me pensaba que los sumisos solo éramos objetos sexuales pero claro en la sesión y después algunas normas. Pero objetos


Cuando conocí a un amigo de Barcelona otro de Cádiz y otro de Murcia me di cuenta de que no. Que mi manera de pensar estaba totalmente equivocado. Que yo soy   una persona. Pero claro tenía que pasar por otra etapa de mi vida. Que es el bdsm  hetero. Donde aún es más complicado. Claro el bdsm hetero. Es más entrega más cariño. Es donde más problemas hay. Pero es así. Es donde realmente averigüe que una pareja bdsm es sano seguro y consensuado.


Donde un sumiso aunque suene mal. Puede opinar y puede decir lo que siente. Para eso está el pacto y los limites. Tiene que a ver un protocolo. Entre un sumiso y un amo. El amo también tiene muchos deberes. Igual que el amo tiene límites. Aunque suene mal es así. El amo tiene que cuidar del sumiso. Tiene que ver hasta dónde llega. Y si tiene algún límite. Como tiene que llegar hasta que lo haga.
Para mí el bdsm me da igual la edad. El físico. Quiero una persona que sepa dominar. Con quien confiar y en quien entregarme. Que si un día me dice algo que no me guste lo haga sin rechistar y confiar en él. No es llegar y decir desnúdate  y ponte de rodillas. Para mi ese amo si me pongo de rodillas es porque me entrego a él. No porque me lo ordene. El amo y el sumiso tiene que tener tanta complicidad que con mirarse ya sabe lo que tienen que hacer.


Para mí eso es bdsm. El bdsm de maltrato no lo veo. Ni es sano ni seguro ni consensuado no es bdsm.  Yo he pasado por varias etapas de mi vida. Eso si cada día aprendo algo nuevo. Y veo sumisos y amas. Veo cosas. Eso si. Mi pasión es el dolor. Bondage. Spank. Y otro tema que aquí quizás otro día lo diga pero hoy no. Y claro no espera decirlo aquí.
Soy una persona muy sensible. Y si una persona sabe cómo utilizarme me puede perjudicar. Soy una persona transparente.  Aunque muchas veces dice mi sumiso que cuando algo no me gusta. Pongo una cara de mala leche jajajaj. Por eso digo que soy transparente. No puedo engañar. No puedo ser poner una cara y ser otra. Soy como soy.
Pero la realidad de   el bdsm. Es que cada día vivo más. Y me gusta más. Siento que no lo puedo dejar. Igual que cuando hago las tardes de bdsm Murcia. He intentado muchas veces dejar de hacer reuniones pero no puedo. El bdsm lo llevo en la sangre.


La alegría de ver cuando la gente se conoce. Esa felicidad para mi es grande.  Tengo algo claro no soy creído. Ni voy diciendo esto y lo otro. Como dijo un ex amigo de alicante. Tú haces las fiestas. Te gusta formar la fiesta pero luego dejas que cada uno haga lo que quiera. Por eso en la etapa de bdsm hetero entre comillas se sufre más. Somos más cotillas. Nos entregamos más. Los que son sumisos son sumisos.  Hay muchas envidias. Muchas falsedades. Pero claro muy muy buenos amigos.


Yo si digo la verdad prefiero la etapa de mundo hetero bdsm. Eso lo tengo claro. El mundo gay es sesiones y es más duro. Claro las mujeres en el mundo bdsm hetero son diferentes a los hombres.
En sesiones prefiero hombres. Por qué? Por que como soy masoquista busco más dolor que humillación. La mujer busca humillación.


Yo ahora lo que quiero es un completo. Ni quiero como en el mundo gay ni hetero. Quiero un completo. Me acuerdo que una amiga que le digo hermanita. Me enseño un día en un club liberal otra forma de ver el bdsm. Pues bien me gusta eso con mi dolor. Por eso con esta frase que me identifico me despido


Mi alma necesito tanto mimo como dolor mi cuerpo

Busco cariño y dolor. Entonces cuando llegues a mí con esa frase. Hare todo lo que quieras. Puedes hacer conmigo lo que te dé la gana.

1 comentario:

Cor Dix dijo...

Un relato tres sincero.