viernes, 30 de enero de 2015

28 febrero Cafe De Las Tardes De Bdsm Murcia

El día 28 de febrero café de las tardes de bdsm Murcia.


Bueno  como todos los meses. Hacemos el café en las Tardes De Bdsm Murcia esta vez en Murcia. Llano de Brujas.  Esta vez será café a las 18:00 horas. Será hasta las 21:30 .
Precio lo que te tomes en el local. El local si no pasa nada lo tendremos para nosotros solos.  Es una sala privada.
Después nos iremos a cenar. La cena cuesta entre cinco y 12 euros  en un local de hamburguesas y bocadillos. Esta bastante bien.  Después de la cena pensamos donde vamos todos. Vosotros mandáis.
Para mayor información dejo mi correo lastardesdebdsmmurcia@gmail.com
Teléfono 626306200



miércoles, 28 de enero de 2015

Las Tardes De Bdsm Murcia Son Informales

Que tipos de personas hay en el bdsm?
Para mí en primer lugar estas los sádicos y masocas se pueden decir que están en lo más alto. Para mí son los que más mandan.
Luego están los amos  son los que siguen por deb ajo de los sádico.
Luego están los switch
Sumisos  y curiosos.

Ahora vamos hablar de fiestas de bdsm. Como se debe de tratar en las fiestas? Es necesario el protocolo en las fiestas de bdsm? Un sumiso suelto es libre? En las fiestas informales las parejas tienen que hacer protocolo?
Son muchas preguntas que todo el mundo cuando me mandan mensajes por móvil o Facebook o por Gmail.
La verdad que es muy difícil de explicar por wasap por eso hago este escrito para decir que como son las fiestas de las tardes de bdsdm Murcia.
En primer lugar las fiestas que hacemos en las tardes de bdsm Murcia son informales. Eso es lo primero. Puede que alguna vez hagamos alguna cena íntima., pero las que hacemos no se publican por Facebook. Es algo muy personal. Y es mejor no publicar las fiestas de sumisión.
Es necesario vestir de protocolo?
No, no hace falta que vayas vestido de negro o de cuero. Simplemente corre cómodo o como
A ti te guste. No hace falta que vayas estrictamente de negro. Yo  voy de negro porque me gusta y me hace más delgado. A mi si me gusta ir un poco de vestimenta de protocolo. Pero cada uno puede ir como quiera.
En los cafés que hacemos no hace falta el usted. Nada de nada. Lo que hacemos es hacer un café luego el que quiera cena y si tenemos más ganas de fiesta. Alguna vez nos hemos ido a un club liberal en Murcia. Lo más importante es conocerse y hacer amistad. No es necesario el protocolo.  Si va una pareja ya hará lo que el amo le diga al sumiso.
Igual que si va un sumiso suelto. Tiene que ir como cuando va con sus amigos a una cafetería. Tiene que ser el. Yo prefiero que sea él. No me gusta un pegote. Siéntate cómodo como si estuvieras en tu casa.  Y pásalo bien.
Muchas veces me preguntan? Se juega?
Algunas veces si, según donde vayamos. Hay un club liberal en Murcia donde tiene una pequeña mazmorra y a veces jugamos hay. También en el piso de mi bruny suns. Cuando toca alicante nos vamos alguna vez. No es obligatorio jugar. En el club puedes tomar copas. Y en piso igual.
Me hacen todo tipo de preguntas. Lo que quiero decir con todo esto. Que no son videos. Ni fantasías. Aquí se vive en real todo. Pero lo que está claro que primero somos personas y luego roles. Ven y diviértete lo pasaras en grande. Como si estuvieras con tus amigos. Aquí nadie obliga a nadie hacer nada.
Para finalizar recuerda tu haz lo que te plazca con respeto y educación.
Recuerda las fiestas de  las tardes de bdsm Murcia son para conocer gente. No hay debates.


martes, 27 de enero de 2015

follame ?


porme la mordaza ya que no me callo ni debajo del agua


castigame con sangre mi cuerpo. y mi alma se relajara


atame para que me porte bien


quitame todos mis sentidos


mi cuerpo necesita dolor


sube encima mia


Un paseo


Quiere un cafe?


lunes, 26 de enero de 2015





Olvidar y Ser Feliz

No sé  cómo voy a contar esta entrada. Que pongo de título orgullo, rencor. Envidia.  O perdonar. Es que la vida es muy complicada y además de eso nosotros la complicamos demasiado con tonterías.
Como digo muchas veces hay que pensar más con la cabeza que con el corazón. Pero…. He pasado unos 15 días malos. Tanto en lo personal como en el bdsm .
Ahora os hago yo una pregunta. Cuando una persona os hace daño, y tiene un local vais a ese local?
Yo sé que tengo una personalidad muy fuerte. Eso sí con cariño a mí me sacan lo que quieren. Pero eso con desprecio nada de nada.  Cuento esto por lo siguiente. Hará unos nueve meses por hay.  Organizo una fiesta en alicante. En un local. Pero claro hago un pacto.
Cuando llega el día. El dueño del local no cumple el pacto. Y además de eso. Tenemos que comer de pie. Por qué el local lo deja abierto y le da la mesa a otras personas.  No nos ponen vasos. Ni sillas no tenemos nada. Además de eso. Quiere cobrarnos más por los cubatas dos euros.
Bueno al final una persona lo arregla y los cubatas le devuelven el dinero a los demás. Pero yo estaba hecho una furia. Estaba harto porque ya un par de veces el dueño de ese local me ha engañado.
Luego en el grupo de levante bdsm pide disculpas el empleado. Pero digo yo. Por qué no pide disculpas el dueño? Por qué no coge y en un privado me pide perdón? O es que a mi me vale todo. Por culpa de ellos dos termine peleado con un par de personas.
La actitud de ellos dos. No tiene nombre. Pero bueno… todos me hablan por privado y dicen que deje la cosa  pasar.
También me acuerdo una persona me estaba metiendo caña a mí. Y la verdad que ese día estaba muy nervioso. Y veía todo lo que hacían y más aún. Pero claro entre ellos y esa persona ese día yo tampoco estaba bien. Lo bueno de ese día fue. Que hice  las paces con una persona que ahora me llevo muy bien y espero que seamos muy buenos amigos.
Luego se pasan unos días. Y lo más grandes es que en una página donde estoy que no es Facebook.  Tengo un amigo que no es del bdsm y jamás estará en el bdsm que le gusta ver fotos y relatos.
Pues bien lo primero que le ordeno. Es que como yo en esa página no me meto casi. Si ve post repetidos que lo eliminen. Pues bien mi amigo ve tres post. Repetidos en el grupo que tengo de las tardes de bdsm Murcia.
Y como la página esta en inglés. Sin querer quita los post y al que ha publicado. Yo sin saber nada. El amigo que trabaja allí.  Escribe un post. Donde me critica por lo que había hecho yo. A mí no me gusta que me publiquen sobre mí en público. Así que decido yo. Yo que no sabía nada de la historia. Veo que a mi pareja lo echa ese amigo que trabaja allí. Pues bien yo echo a ese y el dueño.
El dueño me bloquea a mí. Y veo que a mi pareja lo ha bloqueado también. Entonces mi pregunta es? Tengo que rebajarme e ir a las fiestas que hay en ese local? Puedo confiar en ellos? Dos personas que solo piensan más que en dinero y no piensan en los sentimientos de los demás. Personas  que tienen que ser ellos los que tienen siempre razón.
La cuestión no es esa. La cuestión es que hace unos días. El grupo pensó en ir allí, yo de solo pensar que tenía que ir allí. Me temblaba el cuerpo. De solo pensar que tenía que estar dentro de ese local. Cuento esto ahora no por tirar al cuello. Si no por desahogarme.  Además si cuento la verdad. Toda la verdad como fue. Aunque el amigo dice que el no bloqueo a mi bruny suns.
Lo que quiero decir que cuando estamos el otro día en la fiesta. En la cena en altet. Me sentía tan a gusto. Tan bien que cuando se terminó la cena digo. Queréis ir al local de alicante. Dijeron muchos que no. Pues bien, en ese momento me sentí a gusto. No porque no me dijeran que no. Si no por que entendí. Que lo mejor es vivir el momento. Decidí  dejarme yo llevar.
Que puedo ir allí con la cabeza en alta porque tengo mi conciencia tranquila.  Me acuerdo que una conversación que tuve con una amiga. Le pregunte? Si  te hacen daño te da igual a ti? Dice no me da igual. Pero yo voy a los sitios que quiero. Y pensándolo en frio tiene razón. Por qué no puedo ir a un sitio. Porque hay más gente que no quiero?
El orgullo el rencor. La envidia no sé.  Es mejor ir con la cabeza bien alta. Eso sí.  Hablar las cosas bien hablar para ir a ese sitio y vigilar que se cumplan porque ya que no cumplen nunca.
Yo creo que los perdone. Pero ya se que mis amigos no serán nunca. Por qué personas que no reconocen sus errores. Y no piden perdón. El otro día a una amiga le digo. Cuando hablamos en privado. Y pensando en frio tenías razón. Esa amiga me hace ver de una manera o otra.
Solo diré que hacia tanto que no me lo pase también. El buen ambiente que hubo el sábado. Venga reír y reír.  Y si lo mejorcico está aquí quiere ir a ese local.  No voy a ser yo quien lo impida.
Vosotros sois los que mandáis. Vosotros habéis llegado a mi alma. Vosotros me habéis educado a ser mejor persona. A vivir. A respetarme yo. A vivir yo. A sentirme bien. A cuidar a mi pareja. Y a perdonar aunque no pidan perdón.
Así mi alma esta más tranquila. Solo diré esto. Y lo digo de corazón. No he hecho el escrito para formar peleas. Aunque no se lo crea mucha gente. Escribo para decir lo que paso. Y decir adiós historia.
Que ya es pasado. Pero esto tiene que ir en mi blogger.por que si no, no soy yo. Cada día aprendo algo nuevo.  GRACIAS
Mi alma necesita tanto mimo como dolor mi cuerpo
Os quiero mucho a todos.
Soy feliz gracias a vosotros


Te quiero mi bruny suns.

EXTASIS VII EL JUEGO TERMINA

EXTASIS VII EL JUEGO TERMINA Entró un señor, elegantemente vestido, cuya cara reflejó sorpresa al ver la siguiente escena: Una dómina sodomizando con su mano, a un chico vestido de mujer, con la falda por la cintura, tacones de vértigo y un collar al cuello y otro rodeándole los testículos, al tiempo que se tragaba un enorme pene de goma sujeto al arnés que portaba una sumisa, a la que el travestido tenía agarrada por los glúteos para no caerse de bruces. Rápidamente cambió su gesto pasando de la sorpresa inicial a un gran enfado y preguntó con voz seca y seria: ¿Qué está pasando aquí?. Los dedos que me penetraban salieron de mi cueva y la polla de látex dejó libre mi boca. Ante el silencio de las dos mujeres, que parecían paralizadas por el miedo, decidí intervenir. Me incorporé todo lo deprisa que me permitieron los malditos tacones y trastabillando fui hacia el hombre para decirle: “Es simplemente un juego.....”. No pude terminar la frase; una de sus grandes manos descargó un estruendoso bofetón en mi cara, cayendo al suelo al perder el inestable equilibrio en el que me mantenía sobre los quince centímetros de altura de los zapatos. “No te conozco pero veo que eres una mariquita maleducada que contesta sin que le pregunten. ¡Levántate inmediatamente!”. Gritó el abofeteador. Me quemaba la mejilla y me sentía totalmente humillado pero, a pesar de todo, obedecí de inmediato y, al levantarme, a través del vestido se notó el bulto que provocaba la imponente erección que me traicionaba y dejaba a las claras que yo estaba disfrutando como un verdadero sumiso. Quien no está en el “juego” no podrá entender como aquella situación, dolorosa en lo físico y humillante en lo psicológico, pudo provocarme una de las mayores excitaciones de mi vida y generara en mi el deseo de ser sometido o, mejor dicho, sometida. Entre grandes carcajadas que rasgaban el aire, me dijo: “No solo eres un maricón si no que, además, te gusta la marcha dura”. Las dos últimas palabras las dijo con una sospechosa suavidad que me hizo presagiar que iba a descubrir, muy pronto, lo que significaba "MARCHA DURA” y que no iba a ser precisamente un paseo por el paraíso. Las dos mujeres corrieron a postrarse ante él, una a cada lado, suplicándole que las perdonase, siempre con la mirada baja. Cuando la falsa dómina fue requerida para que explicase lo que sucedía, empezó la narración de todo lo que había ocurrido sin olvidar ningún detalle. Cada frase que salía de su boca era como si un pintor dibujase en un lienzo la escena que describía. No sabéis como me excitó revivir cada situación, volver a sufrir la humillación de ser el juguete de un ama, de ir vestido de mujer y ser femenizado, en todos los sentidos, por dos mujeres a las que no conocía. La explicación terminó con la frase: "Mi señor. Le ruego que nos perdone. No queríamos ofenderle. Solo estábamos preparando a esta nueva sumisa para Usted. Para que pueda probarla y decidir si quiere adoptarla como puta, sirvienta o echarla a la calle si no es digna de Usted". Estaba desconcertado pero ahora entendía todo aquello. Las dos mujeres eran sumisas de aquel amo y habían jugado conmigo haciéndome creer que eran ama y sumisa. Y lo consiguieron, vaya que lo consiguieron. Aquel tipo sonrió acariciando con suavidad el pelo de las dos mujeres postradas. De pronto, agarrando sus melenas, tiró de ellas fuertemente hacia arriba poniéndolas de pie tan rápidamente que el pene de látex del arnés que portaba la anterior sumisa sonó al chocar contra su vientre. A pesar del,dolor que debió producirles el tirón del pelo, sus caras no lo reflejaron, permanecieron hieráticas y con la mirada baja. ¡Qué bien entrenadas están!. ¡Qué buena educación les han dado!. Pensé. El Amo habló con tono muy bajo. "¡Muy bien. Si queréis jugar, jugaremos, pero seréis castigadas por vuestra falta de respeto al intentar entrenar a una sumisa sin mi permiso". Las caras de las chicas, sin decir palabra, transmitían la certeza de que su señor iba a ser realmente duro. Aquella situación revolucionaba mi corazón, oía su latido golpear en el interior de mis oídos y me inundaba un feroz deseo de que ocurriese algo muy fuerte y pronto. La falsa señora recibió la siguiente orden: "Desnúdate y ponte tu cinturón". Ella giró varias veces su cara para hacer un gesto de negación al tiempo que susurraba: "Por favor, no". De un fuerte tirón, el hombre rasgo su vestido y se lo arrancó, dejándola desnuda ante mi vista. Se notaba la vergüenza de aquella mujer al ser sometida ante mi, que acababa de ser su esclavo, pero mi miedo a ser castigado, perdón, castigada era mayor que el deseo de ver aquel cuerpo por lo que no la miré y mantuve los ojos enfocados hacia una pared, pero eso no evitaba a que mi miembro estuviese a punto de reventar. Y, ahora ponte el cinturón. Que no tenga que repetírtelo. Insistió la voz masculina. Ella agachó, aún más la cabeza y se marchó desapareciendo tras la puerta de la habitación. Nos mantuvimos todos en silencio hasta que volvió pertrechada con un cinturón de castidad de cuero. El amo la miró y con cruel ironía le informó que como castigo no iba a poder disfrutar de todo lo que pasara a partir de aquel momento porque no iba a permitirle que se quitase el cinturón. Ella, mirando siempre al suelo, solo dijo: "Si, mi Señor". Se ordenó a la otra sumisa que trajese las pinzas y no tardó en cumplir. Vino con varios juegos de pinzas en las manos que ofreció al hombre. Éste cogió dos y, enseñándomelas, me preguntó: "¿Sabes para que sirve esto?". Si. Respondí. El tirón que sufrí en mis testículos duró sólo unos segundos pero me parecieron horas. 

"¿Cómo debes dirigirte a mi?. Me preguntó. "Si. Mi señor." Acerté a decir lo más rápidamente que pude, momento en el que cesó la tensión de la correa de allí abajo. Pónselas. Me dijo mientras me daba dos pinzas. No dudé y cogiéndolas hice que mordieran los pezones de la chica. Intenté hacerlo con delicadeza pero sus ojos se cerraron en un gesto de dolor, aunque su boca perfilaba una bonita sonrisa. Estos son los placeres contradictorios que produce este juego. La otra sumisa, siguiendo las instrucciones recibidas, comprobó que las pinzas estuviesen bien colocadas cogiéndolas y haciéndolas bailar en los sufridos pezones; con tan mala suerte que una de ellas cayó al suelo. "No vales ni para poner pinzas, Pero vas a aprender rápido". Oí a mi lado mientras depositaban un juego de pinzas en mis manos. "Póntelas".

 Me ordenó. Yo ya sabía el dolor que proporcionan porque, en la intimidad, había jugado alguna vez poniéndomelas pero nunca me habían producido tanto placer como en aquel momento. Su mordisco en mis tetas era a la vez motivo de máximo dolor por la presión y de placer por la situación. El Amo se acercó y tiró de las pinzas hacia él, con cuidado pero con firmeza, multiplicando por mil mis sensaciones. "Veo que si sabes ponerlas, así que colócale a tu compañera la que se le ha caído". Al agacharme para coger la pinza caída. Cuando tenía todo mi culo expuesto, de una patada me tiró al suelo y quedé totalmente extendido. La sumisa del arnés, ayudada por su amo, sé subió a mi espalda y acercó uno de sus pies descalzos a mi boca. No fue necesario que se me indicase nada, lo lamí desde el dedo pulgar al meñique jugando con todos los rincones hasta el tobillo mientras mi erección se restregaba contra las frías losas del suelo. Cuando la muchacha ronroneaba de gusto, el hombre la hizo descender, me obligó a levantarme y cogiendo a la chica del pelo la arrodilló ante mi. 

"¿Querías enseñar a esta puta a comer polla?. Pues vas a ser su maestra. ¡Empieza!". Ella si sabía como satisfacer a un cliente. Conforme usaba su boca la sangre me golpeaba en las dos cabezas, la de mi pene y la de encima del cuello. No podría aguantar mucho, su trabajo era perfecto pero cuando estaba a punto de inundar su cara con mi semen, el Señor me arrancó de sus fauces diciendo: "Estás aprendiendo a ser puta, no eres un cliente, no puedes correrte. Todo mi cuerpo daba brincos, especialmente mi dolorida polla que saltaba como si gritase solicitando que se acabase con "la faena" que se había interrumpido. El amo al ver aquello, riéndose dijo: "Mira, si a la marica le gusta que se la coma una mujer. ¿Te gusta?". Si. Conteste con un hilo de voz. Tiró de la correa que sujetaba mis huevos hasta que me puso a su lado y con voz susurrante ordenó que me desnudara, lo que hice todo lo rápido que pude y, una vez desnudo, me cogió tan fuerte del miembro que me cortó la respiración. "Desnúdame". 

Gritó. Inicie las maniobras para desabrochar el primer botón de su camisa pero, con los nervios no acertaba a hacerlo y se me escurrió varias veces entre los dedos. El apretón que dio a una de las pinzas que colgaban de mis pezones me obligó a emitir un grito. Eso le enfureció y apretó las dos pinzas a la vez. Creía morir de placer. ¡Como el dolor, sabiamente administrado, es fuente de inexplicable placer!. Al fin, conseguí desabrochar aquellos pequeños botones. Debía continuar con los pantalones. Cuando baje la cara para ver como hacerlo, me cogió fuertemente de las orejas y me levantó. Creía que me las iba a arrancar. "Primero tendrás que descalzarme. ¡Inútil!". Tiró de mis doloridas orejas hacia abajo hasta que me postró de rodillas y acercó mi cara a sus zapatos. Cuando le descalcé, restregó uno de sus pies por toda mi cara. Yo me limité a soportar aquello, pero el Amo detuvo el pie en mi boca y presionó hasta que la abrí. Hasta ese momento no sabía que podía caber un pie entero en una boca, pero os juro que cabe. Cuando se cansó de que su pie fuese dilatando mis labios volvió a tirar de mis orejas y me puso de rodillas con mi cara a la altura de su cintura. "Ahora puedes quitarme los pantalones". Lo hice y cuando se encontraba totalmente desnudo, tirando de la correa de mi cuello, me llevó de rodillas hasta el sofá. El se sentó y, sin soltar la correa ordenó a la falsa dómina que le masturbara y a mi que le acariciara sus testículos. Ambos iniciamos las maniobras para complacerle. Inesperadamente cogió mis manos y apartando las de la mujer me obligó a que yo continuase con el vaivén. Nunca había tocado una polla que no fuese la mía y me fascinó la sensación de fortaleza y poder que transmitía aquella erección.

 Tiró de la correa del cuello y alzó mi cara hasta la suya. Cuando mi boca rozó sus labios pensé que iba a recibir un castigo por ello, pero cogiéndome del pescuezo me dio un beso profundamente húmedo. Siempre había pensado que me daría asco que me besase un hombre pero cerré los ojos deseando que fuese interminable. Me dolían las rodillas de estar tanto tiempo apoyadas en el suelo y me moví para cambiar de postura, a lo que el Señor me apartó y me volvió a poner la cara en su cintura. Creía que me había puesto así para que le comiera entero, pero eso hubiera sido demasiado bonito. Al tiempo que tiraba de la correa de mis testículos, con la regla de madera fue dándoles golpecitos, aumentando poco a poco su intensidad con extrema maestría, hasta que en mi cuerpo se fusionaron los deseos de suplicar que parase con los de pedirle más intensidad en el "juego". No me atrevía a gritar por miedo a que el Amo se enfadase. Cuando ya no podía resistir más y estaba a punto de chillar como una nena, cesó el castigo y el dolor remitió, pero la sensación de descanso duró poco, enseguida noté una opresión en mi culo seguida de la impresión de que me quemaba por dentro por el roce de algo.

 La sumisa del arnés me empezó a follar sin ninguna contemplación. Intenté apartarme pero las fuertes manos del hombre dirigieron mi cara hacia su masculinidad llenando mi boca de ella. Me sentía como una verdadera puta, disfruté de mi sodomización y me esmeré con el Amo que no tardó en explotar entre fuertes aullidos y dando tirones a las pinzas de mis pezones. Por primera vez un hombre se corría en mi boca. Intenté apartarme para no tragarme todo aquel líquido pero la sumisa del cinturón de castidad agarrando mi cabeza, me mantuvo quieto, con la boca llena de liquido y polla, hasta que no tuve más remedio que ceder y tragármelo para poder respirar. La que me folló se retiró de mi culo y se le ordenó que limpiase al amo. Lo hizo con su lengua. Yo no me había desahogado y mis instintos reclamaban a gritos que lo hiciera. Supliqué al Amo que me permitiera hacerlo. Entonces ordenó a la chica del arnés: "Ayúdale". Nunca nadie me había masturbado como ella. Todo lo qué salió de mí fue a caer encima de mi barriga. La humedad de mi semen hizo que me despertara. ¿Todo había sido un sueño?. Si lo fue era tan real que me corrí en la cama. Después de ducharme conecté el Face. Tenía un mensaje: "Nos vemos esta tarde en una cafetería que se llama "El Juego", que está cerca de mi casa, y nos conoceremos en persona. Seguramente podrá venir nuestra sumisa... 

domingo, 25 de enero de 2015

ÉXTASIS VI YA SOY JUGADOR

ÉXTASIS VI YA SOY JUGADOR La Dama se levantó del sofá. En actitud erguida uy con semblante serio siguió diciéndome: "Tienes ganas de aprender, pero eres muy torpe. Tu educación implicará mucho sufrimiento. ¿Estás dispuesta? Sus palabras me llenaron de orgullo porque la Señora me consideraba digna de ser educada, pero, al tiempo , temblé al ver como jugaba con la vara de madera que tenía en sus manos. ¡Contesta!. Me gritó al tiempo que aprovechaba que yo estaba aún postrado a sus pies para probar como sonaba la madera en mi culo. Lo repitió tres veces y mil alfileres se clavaban donde daba la vara. El placentero dolor me impedía contestarle. ¡Te he dicho que contestes!. Volvió a gritar, dándome otras tres raciones de palos, pero esta vez mucho más fuertes. Pensé que no podría sentarme en una semana y, con voz temblorosa, llegué a musitar: ¡Si Señora. Estoy dispuesto!. ¿Dispuesto?. Volvió a gritar con mucha más energía y poniendo cara de asombro. Aquí y ahora ya no eres un hombre. Eres un principio de sumisa, y oí de nuevo tres golpes secos que descargaban en mi dolorido culo. Pero ahora no sentía dolor, sino una extraña y novedosa excitación y un incontrolable deseo de que aquello no acabara y siguiera mucho más tiempo. Una puta como tu debe aprender a "trabajarse" a su cliente. Esta vez no gritaba sino que bajo el volumen de su voz casi hasta convertirla casi en una caricia. En un segundo pude llegar a imaginar hasta cinco formas distintas en que una prostituta podía satisfacer a un cliente y me temía que el Ama me enseñaría la más dura de las cinco. Dio un pequeño tirón al collar de mi cuello, casi sin fuerza, solo para que yo no olvidara que seguía bajo su mando; y le dijo a su otra sumisa, en un tono extremadamente cariñoso: "Querida ponte aquí a mi lado, delante de la cara de esta furcia". El pene de látex quedó justo a la altura de mis ojos. Yo solo podía ver aquel aparato que se me antojaba enorme. ¡Vamos a ver si sabes como hay que comer una de estas!. Dijo riéndose con sonoras carcajadas. Inicie mi "trabajo" pasando la lengua por aquel prepucio con sabor al condón que tenía enfundado. El Ama, dio un profundo y húmedo beso a la sirvienta, enseñándome ambas como jugaban sus lenguas entrelazadas. Cuando terminaron, las dos me miraron como diciéndome. "Esto no lo vas a probar ni loco". Tras otro beso de las mismas características, la Dueña preguntó a la otra mujer: ¿Te gusta como lo hace?. La muy ...., con la mejor de sus sonrisas respondió que no. Tras la contestación imaginé que algo me iba a ocurrir y no sería precisamente que me acariciaran suavemente. Efectivamente, la Señora, tirando de la correa atada a mis genitales me dijo: "Hazlo mejor!. Empezó a tirar muy fuerte del collar del cuello al tiempo que desde atrás empujaba el trasero de la sumisa del arnés; así forzó los dos cuerpos hasta que mi cara se juntó con el vientre de la mujer. No tuve más remedio que tragarme entero todo el atributo de mi "cliente". Al principio sentí arcadas, pero el temor al castigo que sufriría si vomitaba hizo que me relajara y, en poco tiempo, aquella cosa entraba en mi boca sin ninguna dificultad. ¿Mejor ahora?. Preguntó con voz suave. Pensé que si la sumisa respondía que no me iba a morir. Por suerte su respuesta fue: "Si mucho mejor. Pero no siento nada, creo que le falta más énfasis". "Eso tiene fácil arreglo" remató el Ama que dejó de acariciar los preciosos pechos de su criada para situarse detrás de mi. Al tiempo que noté como tensaba la cuerda de mis testículos, sentí algo muy húmedo que me penetraba. Yo era virgen, se lo había dicho para evitar que tuviese cuidado y no me hiciera daño, pero parece ser que le daba igual.. No podía verlo pero debía estar introduciéndome algo pequeño porque, en lugar de dolerme, me daba mucho placer. Era como un masaje por dentro de mi cuerpo. Por detrás oí la voz de la Dómina que decía: "Bueno, veo que un dedo lo aguantas bien. Veamos qué tal con dos". Automáticamente se incrementó mi placer y en cada una de mis sacudidas me tragaba con mayor "énfasis " el pene de mi compañera, tal como ella había solicitado a la Señora. La introducción del tercer dedo en mi agujero recién estrenado me dolió pero yo estaba demasiado lanzado para sentir algo distinto al disfrute. ¡No te apoyes en el suelo con las manos!. Abrázate a tu cliente para hacer mejor tu tarea. Se me ordenó. Amarré el trasero de la muchacha y del empujón que me dio el Ama metiendo sus dedos hasta el fondo de mi culo, tuve toda la verga en mi boca durante el tiempo que la Señora quiso. La sensación de ser una verdadera puta se incrementaba conforme la dueña presionaba sus dedos hacia delante y la sumisa pegaba con fuerza sus caderas en mi cara. Aquello ocupaba toda mi boca. Las risas de las dos mujeres inundaba el comedor y los fuertes tirones que, de forma intermitente daban a mis testículos hicieron que estuviese a punto de correrme. Por primera vez en mi vida, sentía como una verdadera sumisa y lo peor de todo es que ¡ESTABA DISFRUTANDO COMO UNA PERRA.!. De pronto callaron las risas, se aflojó la tensión en mis partes y la sumisa dejó de embestir con sus caderas. No paréis, por favor. Supliqué. Al no obtener respuesta levanté la mirada y vi que las caras de las dos mujeres estaban serias, transmitían tensión. ¿Qué ocurre?. Me atreví a preguntar. ¡Chiiisssss!. Calla!. Me dijo la sumisa. Entonces comprendí. Alguien había introducido unas llaves en la puerta de la entrada y estaba abriendo.

sábado, 24 de enero de 2015

EXTASIS V APRENDIENDO LAS REGLAS DEL JUEGO

EXTASIS V
APRENDIENDO LAS REGLAS DEL JUEGO
 Apareció la otra criada. Se había despojado de sus ropas, aunque
mantenía las sandalias de alto tacón y portaba algo en la mano que no llegué a
ver.
 La Señora, con un fuerte empujón hizo que yo diera con todo mi cuerpo
en el suelo, boca abajo.
 Tu, puta, ponte de rodillas. Me ordenó.
 Tu, cariño, ven aquí y pon los cojines del sofá como a mi me gusta. Le indicó a la otra criada, quien se apresuró a mullir y colocar unos pequeños
cojines.
 Tumbada en el sofá el ama tiró de la correa de mi cuello para acercarme
a su lado al tiempo que me decía. Ahora observa y aprende que falta te hace.
 Acercó hacia sí a la sumisa y, con gestos suaves y voz quieta le dijo.
Házmelo lo mejor que sepas para que esta principiante pueda imitarte. La
sirvienta, como si sus manos fuesen una sábana que cae despacio encima de
un cuerpo, inició sus caricias por los hombros, sus manos empezaron a dibujar
los pechos, con tanta suavidad y ternura que parecía que no llegaba a tocarlos.
 Note en mis partes, un tirón tan duro que me hizo volver a la realidad.
No pierdas detalle, me dijo.
 El beso que fundió las bocas de las mujeres traslucía un cariño, un
respeto, y al tiempo una pasión difíciles de explicar.
 Poco a poco había mayor tirantez en mis testículos, que unida a mi
erección me provocaba una onda de calor que subía desde ahí hasta los oídos.
¿Habrá olvidado que me tiene cogido?. Pensé.
 Cuando la boca sumisa inició un lento recorrido por el cuello , el dolor en
mis intimidades fue aumentando conforme el ama tiraba más fuerte.
 Yo estaba disfrutando tanto de ver la habilidad con que una mujer puede
llevar hasta el cielo a otra como de mi situación de dominado y esclavizado
antes ellas.
 La cabeza de la criada se fue desplazando hacia el ombligo de su dueña,
sin olvidar entretenerse unos segundos en cada uno de los rincones que iba
encontrando.
 Cada sacudida de caderas y cada suspiro de goce hacía que la mano de
la que pendían mis partes nobles se moviese espasmódicamente
produciéndome un dolor-placer tan profundo y grato, de forma regular, cada 3
ó 4 segundos. No podéis imaginar la nube en la que me encontraba, era como
estar en una tormenta con relámpagos, viento y mucha lluvia, en el exterior
pero con una calma sosegada en el espíritu.
 La experta lengua se disponía a seguir su camino por debajo del ombligo,
pero la líder, la apartó y, sin mediar palabra, tiró del collar de mi cuello hasta
ponerme la cara a la altura de su vientre, para ordenar. ¡Sigue tu!. Y procura
hacerlo igual de bien.
 De rodillas, mi lengua continuó el camino justo donde se había
interrumpido. El olor que desprendía aquel cuerpo era especial, mezcla de un
delicado perfume y del más potente de los afrodisíacos.  Mientras yo me dedicaba a besar el inicio del pubis que se me ofrecía, oí
como se movía mi antecesora en esa labor y se situaba a los pies del ama ,de
forma que pude ver íntegramente su esplendor desnudo.
 Portaba en sus manos el objeto que había traído de la habitación y que
yo, hasta ese momento, no había podido saber qué era. Se trataba de un arnés
del que sobresalía un pene de latex de tamaño considerable, que se colocó al
tiempo que me ofrecía la más pícara de las sonrisas.
 Por favor, Señora. Soy virgen. Nunca me han enculado. Esto fue lo único
que pude decir, pues inmediatamente fui cogido por los pelos y levantando mi
cabeza se me propinó una bofetada que hizo girar mi cara.
 No te he dado permiso para hablar. No puedes opinar ni suplicar. Te
limitarás a hacer y soportar lo que se te ordene. ¿Lo entiendes?.
 Si. Llegué a contestar, recibiendo otra sonora palmada en la otra mejilla.
¿Si, qué?. Me preguntó. Si, Señora. Respondí con la sensación de haberme
afeitado sin agua ni espuma. Así está mejor. Sigue con lo que estabas
haciendo. Concluyó.
 Mi cara se alivió al contacto de mi piel con sus labios, ante lo que gemí
para expresarle a mi dueña que estaba a gusto.
 No se trata de que tu lo pases bien, sino de que procures mi placer,
idiota. Oí la frase al tiempo que la puta correita se tensaba con tanta fuerza
que pensé que me iba a arrancar lo poco que me quedaba de hombría.
 La sirvienta se colocó detrás de mi, y dado que yo estaba de rodillas y mi
vestido replegado por en mi cintura, pensé que me iba a pasar lo peor; pero
no fue así. Cogió mi pene y mis testículos para darles un masaje que me calmó
el dolor. Mientras, yo seguía afanado en que mi ama obtuviese la máxima
satisfacción, agradeciendo el alivio que me proporcionaban.
 Escuché. Esta niña no se está esforzando lo suficiente, así que ¡Dale!..
Recibí tal lluvia de azotes en mi culo que todo mi cuerpo se estiró entrando mi
lengua hasta lo más profundo del sexo en el que estaba.
 Se le dijo a quien me daba los exquisitos azotes. Ves. Así aprende a
hacer bien las cosas. Sigue dándole hasta que te ordene que pares.
 Mientras iba recibiendo mi merecido en mi trasero, me esforcé en que el
cuerpo que estaba apretado contra mi boca llegase, cuanto antes, al orgasmo,
para que parase la sucesión de azotes. Pero ella permaneció quieta y
mirándome fríamente empezó a reírse a carcajada llena, provocándome, al
tiempo vergüenza y miedo por lo que podía ocurrir ahora.  ¿Piensas, de verdad, que una esclava torpe e inexperta como tu es capaz
de dar placer a un ama de mi categoría?. No. No lo creo Señora. Contesté, sin
olvidar añadir “Señora”, por lo que supuse que no recibiría ningún castigo por
ello.
 Incorporándose un poco del sofá, metió sus manos por debajo del
vestido y retorciéndome los pezones me dijo. Más fuerte, no te oigo. A lo que
gritando repetí NO, NO LO CREO. SEÑORA. Liberó mis doloridas tetas para
acariciarlas después rebajando así el agudo dolor que sentía.
 No eres más que una aspirante que pretende llegar a una categoría de
sumisa, a la que muy pocas llegan. Aun te queda mucho por aprender de las
mujeres, así que ahora vas a recibir otra lección. 

viernes, 23 de enero de 2015

BDSM scene for beginners

Latex Fetish

" Cuerdas"

EXTASIS IV.- EMPIEZA EL JUEGO

EXTASIS IV.-
EMPIEZA EL JUEGO
 Ante mi se encontraban las dos mujeres que tanta inquietud me habían
provocado. La doncella de rodillas, con la mirada baja. Del collar de su cuello
pendía una fina correa de piel que el ama sujetaba con su mano derecha.
 La anfitriona de pie, altiva, con una sonrisa entre burlona y sensual.
Estaba envuelta por un vestido de noche, negro, con un solo tirante. El vestido
llega hasta sus rodillas y me llama la atención que va descalza, mientras que la
sumisa y yo llevamos zapatos de tacón.
 Ven hacia mi. Su orden actuó en mi cabeza como como si me hubiesen
abrazado y me hubiesen dado un beso muy suave. Estaba pasando de sentir
vergüenza y algo de miedo, a disfrutar de aquello. Obedecí de inmediato.
 Póstrate a mi lado, como tu compañera. Me dijo cuando llegué a su
altura. Me agaché y cuando me puse de rodillas me dio un palmotazo En las
nalgas El culo me quemaba y el fuerte sonido del golpe retumbó durante unos
segundos. Deben haberlo oído los vecinos. Pensé.
 El ama dio a la doncella algo, e inmediatamente, se acercó a mi, sin
abandonar su postura de rodillas. Me rodeó el cuello con algo suave. Era un
collar de terciopelo Rosa con una anilla. Esto dejará claro a ti y a todos que
eres mi sirvienta. Mientras lo lleves me obedecerás.
 La sumisa me sonrió y volvió a su lugar. Y yo me quedé pensando que al
decir "todos" mi nueva ama quería decir que abría más invitados a la reunión.
Sonó, de nuevo un estallido en mi trasero, esta vez había sido más sonoro,
más doloroso, Y mucho más grato. La hoguera que sentía donde lo recibí Me
llenaba de placer.
 No me Has dado las gracias por el regalo. Veo que tu formación debe
empezar por enseñarte buenos modales. ¿No?. Preguntó la señora.
 Si. Contesté. Un nuevo manotazo hizo que el mismo efecto que si me
sentase encima de un cojín lleno de alfileres. Si Señora. Me indicó. Si Señora.
Respondí con un hilo de voz.
 Veo que no estás a la altura. Habla más alto. Me ordenó. Si Señora. Volví
a decir con mayor volumen.
 Levántate. Con el trasero dolorido me incorporé y cogiéndome del pelo
me hizo bajar la cabeza para que mi mirada estuviese por debajo de la suya.
Se enfundó unos guantes de látex y empezó a palpar mi miembro. Que, de
forma inesperada, recobró su vigor. La mujer sabía perfectamente hacer los
movimientos adecuados con la presión justa para que mi "hombría" asomara con el mayor de sus "orgullos".
 ¡Bien!. Ya está esto preparado. Tras decir esto, noté un tirón suave en mi
miembro y una opresión. Lo había rodeado con un collarcito rosa, igual que el
de mi cuello, por detrás de mis testículos. Rápidamente enganchó una cuerda
a la anilla que también pendía de mi complemento y dio un tirón fuerte y seco
que hizo que me desplazará dos pasos hacia ella, a pesar de la dificultad que
provocaban los tacones.
 La dueña, se desenfundó los guantes y cogiendo la correa del collarcito
me hizo acompañarla a su lado. Entre los tacones y que tiraba de mi miembro
andaba con mucha dificultad. Llegamos junto al sofá y se sentó. Enganchó una
correa al collar del cuello y sin soltar la que le unía a mi pene, me hizo bajar la
cabeza hasta que mi boca rozará el empeine de sus pies.
 Sin esperar que me lo ordenase inicié un camino de besos por uno de
ellos. El tirón en mis testiculos fue tan fuerte emití un gruñido de dolor.
 No te he dicho que hicieras eso. Mírame. En cuanto levante la cara recibí
una bofetada que hizo girar mi cabeza. No debes tener iniciativa. Si no te lo
ordeno no puedes hacer nada. ¿Has entendido?.
 Si. Respondí. De nuevo cayó como un rayo en mi moflete que me gustó
tanto que no fui capaz de reaccionar ni quejarme. Si Señora, debes decir. Lo
que repetí de inmediato.
 Arrodíllate y dame un masaje en los pies. Me dijo mientras tiraba de la
cuerda de mis huevos para acelerar mis movimientos.
 Inicié el sobeteo con cuidado y sin apretar demasiado. El ama estiró una
de sus piernas para jugar con mi miembro consiguiendo que se pusiera erecto.
Mi niña se está calentando. Comentó Mientras daba tiro citas de la cuerda
Atada a mis bajos. ¿Te gustaría desahogarte?. Era tanta mi excitación y me
daba tanto miedo que me castigara si dejaba de darle el masaje, que no
respondí.
 No se si eres muda o maleducada. Coge lo que hay en la mesa y
tráemelo. Al incorporarme noté la presión del collar. Ella tiraba para que
perdiese el equilibrio por los tacones, pero con gran esfuerzo me mantuve de
pie y cogí una Paleta de madera que había sobre la mesa llevándosela a mi
ama. El artilugio me recordaba cuando me pegaban con una regla en el colegio
por no aprender las tablas de multiplicar. Blandiéndola mejor ordenó que le
mostrase las manos. En cuanto lo hice probé la dureza de la madera. Mis
manos se colorearon. ¿ Qué he hecho mal?. Me atreví a preguntar.
 ¿Eso no importa? Recibí por respuesta junto a un nuevo palmetazo. Lo
que importa es que yo he considerado que te lo merecías o, simplemente, me
apetecía hacerlo.  Dale un vaso. Ordenó a la sumisa. Tráeme agua. Me dijo a mi. Cuando
mi compañera me entregó el vaso casi se me cae por la insensibilidad que
tenía en las manos tras los golpes. Indícale donde está la cocina. La otra
sirvienta me me antecedía. Debajo de su escasa ropa se dibujaba una silueta
preciosa. En la cocina me cogió las manos y las metió bajo un chorro de agua
fría. Pronto Pasará el dolor. Me secó las manos y me acarició la cara dándome
un suave beso en los labios. No pude reprimirme y la besé con pasión. Fue un
beso totalmente sexual que encontró respuesta en la otra lengua. Una mano
de ella bajó hasta el collarcito pequeño Y las dos mías Perfilaron la figura
femenina hasta su culo donde aterrizaron como un avión tomando pista.
 La excitación se oía, gritaba, crecía, y quería desbocar en un torrente de
juegos sexuales.
 ¿Así es como cumplís mis órdenes?. ¿Pensáis que esto es correcto?.
¿ Qué ocurriría si ahora entrase el señor?. ¿Qué pensáis que os haría?. Venid
ante mí inmediatamente. Gritó.
 Si queréis jugar, tendréis juego. Pero a mi manera. Señalando a la que
casi acababa de ser mi pareja sexual le dijo. Como veo que te gustan las
mujeres vas a tener lo que quieres. Ves a mi habitación y prepararás ponte "el
juguete". La chica desapareció en un segundo, casi lloriqueando. Yo quedé
expectante. ¿ ¿Qué maldad tendría preparada para mí?.
 ¿Así que me has salido un poco puta y te gusta follar con el personal a
mi servicio?. Y tirando de la correa de mis testículos dijo; ¿Basa responder?. Si
Señora, alcancé a decir. Exigió; dilo más alto, tirando cada vez más fuerte de
la correa hacia arriba, lo que me obligaba a ponerme de puntillas. Si Señora,
repetí.

jueves, 22 de enero de 2015

Enrique Iglesias - Cosas Del Amor.

EXTASIS III.- EL ENCUENTRO

EXTASIS III.- EL ENCUENTRO
* Nota: Esta es la tercera entrega del relato. Las dos anteriores pueden
leerse en mi muro, pero si alguien quiere tenerlas consecutivas solo
tiene que pedirlo por privado. Gracias a todos.
 Cuando la venda cayó mi vista se nubló durante unos segundos. No pude
ver nada hasta que mis ojos se adaptaron a la luz.
 Me encontraba en el centro de un salón, de una casa. No había nada
especial, era una vivienda normal, sin potros, cuerdas, celdas ni nada que
hiciera pensar que allí se podría desarrollar una sesión.
 Mi error fue pensar que me encontraba ante una situación típica de
BDSM, con sus humillaciones, pinzas, cuerdas, y demás. No había imaginado
que me encontraba ante "jugadores" distintos a lo que yo había visto
habitualmente.
 Frente a mí, Vestida de doncella, me sonreía la chica que me recogió en
el bar. Seguía sin ver a mi anfitriona y eso me hacía presagiar que estaba ante

un ama a la que le gustaba más jugar psicológicamente que los castigos
corporales. Pero pronto comprobaría a que le gustaba dominar y castigar
mental y físicamente.
 Me miré y al verme con un vestigio negro, ceńido al límite, y tan corto, sin poder parar de mover los pies para no caerme por culpa de los malditos
tacones no pude evitar decir. ¡Joder!. Inmediatamente recibí una sonora
palmada en mi culo mientras me decían. No tolero que mis criadas sean
maleducadas.
 A mi espalda estaba la que debía ser mi amiga del "face", a la que, a
estas alturas todavía no había visto.
 Ahora me dolía tanto mi culo como mi orgullo. ¿ Podéis imaginar como
me sentía ante dos desconocidas, vestido de mujer, sin ropa interior, danzando
como un pato para mantener el equilibrio y con el culo palmeado?
 Vamos a empezar tu educación. Dijo la señora a mis espaldas.
 Lo primero es que aprendas a caminar adecuadamente para que luego
podamos seguir formándote para tu siguiente "trabajo". La última palabra
retumbo dentro de mi cabeza. ¿Trabajo?. Yo había venido a conocer a una
amiga del Facebook, nada más. ¿Sabía bien donde me había metido?.
 Esquivé cualquier atisbo de miedo y aparté de mi mente los
pensamientos que pudiesen impedir que disfrutara del momento. Dado que
estoy jugando, voy a disfrutarlo y que sea lo que LUG (LUG es un dios celta).
 Intenté transformar mi esquema mental para intentar actuar como una
chica. Eso no pensé que me costara mucho. Lo más difícil sería pensar como
mujer. Los desniveles, curvas y laberintos, que para mí son las mentes
femeninas, serían una barrera para transformar mi cabecita.
 Como por arte de magia, mis gestos y mi mirada cambiaron y se hicieron
totalmente femeninos, pero los puñeteros tacones se resistían y me estaban
haciendo sufrir lo que solo sabe quien los lleva.
 La famosa voz a mis espaldas me ordenó: Camina por el pasillo que hay
delante de ti, y cuando llegues al final, para sin darte la vuelta.
 El balanceo que tenía que hacer al andar,para no doblarme los tobillos,
me daba un aire de "mujer fatal", al menos eso es lo que yo pretendía.
Además, con cada paso, iba subiéndose el corto vestidito, hasta el lugar exacto
para insinuar pero no dejar ver. Me sentía como una adolescente que se
insinúa a otras para intentar descubrir nuevas experiencias después de
haberse aburrido en sus Relaciones con los chicos.
 A pequeños trompicones y con la sensación continua de que me
estamparía contra una pared del pasillo, conseguí superar los 8 pasos que me
separaban de la puerta de la entrada. Quedé de pie, de espaldas a las
mujeres, frente a la puerta y callada. Tal como se me había ordenado.
 Con voz rotunda, la señora me dijo: Ahora puedes girarte. Y así lo hice.

miércoles, 21 de enero de 2015

EXTASIS II.- EL PRIMER CONTACTO

Pagué rápidamente mi consumición y salí con ella a la calle. Tengo que
taparte los ojos. Es por seguridad. Compréndelo.
 No os podéis imaginar lo que sentía andando por la calle, con una venda
en los ojos y cogido de la mano de una desconocida que me dirigía hacia no se
sabe donde. En ese momento en mi cuerpo se instaló una balanza. En uno de
sus platos se situó el miedo y en el otro la curiosidad y la subida de adrenalina
que tanto me gusta. Según hacia que platillo se incline la balanza seguiré el
juego o lo abandonaré. Pensé
EXTASIS II.- EL PRIMER CONTACTO
 Como era de esperar, la balanza se inclinó hacia el plato de la curiosidad.
 Seguía con la venda puesta cuando la chica me metió en un portal, me
ayudó a subir tres escalones y nos metimos en un ascensor. Al detenerse,
cogido de la mano de mi acompañante, salimos y noté que estábamos en el
rellano de una escalera, frente a la puerta de una vivienda. También sentí que
la puerta estaba abierta que había alguien.
 Nadie hablaba, pero por los sonidos de las ropas y el olor del perfume
deduje que se trataba también de una mujer.
 No me quitaban la venda de los ojos y yo, teniendo las manos libres y sin
nada que me impidiera quitármela, no intenté hacerlo. Me gustaba aquella
situación a pesar de que tenía una inquietud que me rondaba en la cabeza: Y
si me he metido con gente peligrosa y me roban, me dan una paliza o algo
peor".
 De pronto, mi acompañante tiró de mis manos y me dirigió hacia la
puerta, una vez dentro de la casa, me soltó y de dejó solo y con los ojos
tapados . En esta situación mi cabeza se debatía entre dos ideas: O soy un
temerario sin conocimiento y aqui me van a dar un buen susto o soy un
aventurero y aquí voy a poder descubrir nuevas facetas de mi lado oscuro que
no hubiera conocido si no me hubiese arriesgado.
 La voz de la segunda mujer me ordenó: Da una vuelta sobre ti mismo
despacio. Y yo, sin saber porqué y sintiendo una gran tensión, obedecí
mientras oía cuchichear a las dos mujeres. Intente prestar toda mi atención
pero no llegué a entender lo que decían.
 La misma voz de antes me dijo. Te vamos a vestir para la ocasión, y
volvió a darme una orden: quítate los zapatos. En cuanto quedé descalzo unas
hábiles manos me iban desabrochando la camisa y acabaron por quitármela
casi sin darme cuenta El aliento de la mujer en mi cuello y en mi pecho fue
como un soplete que me quemaba con su fuego y que se avivaba con el olor
del perfume delicado que salía de su piel.
Inició las maniobras para quitarme los pantalones y, en un segundo, me
liberó de ellos y, no se como, también de mi ropa interior.
 La excitación que tenía mi mente por la pugna entre el miedo y las ganas
de continuar disfrutando de la situación impidió la excitación física, lo que
provocó risitas a las dos mujeres y que me dedicasen algunos "piropos" en los
que se dudaba de mi hombría.
 La voz, que ya me era, familiar, dijo. Menos mal que no mido la
masculinidad por una erección sino tu pasarías a ser parte de mi aren pero
como eunuco. La otra chica, la que me acompañó desde el bar, soltó una
carcajada que debió oírse desde muy lejos y comentó. Creo que hemos
acertado con la ropa que le vamos a poner.
 Me levantaron las manos y mi piel se erizó al notar el tacto suave de un
vestido. Debía ser de una tela muy delicada, de un solo tirante y bastante
corto pues tapaba justo hasta mis vergüenzas. Que en ese momento lo eran de
verdad porque no había atisbo ninguno de erección.
 A pesar de ser una de las fantasías mas socorridas y comunes, nunca me
habían feminizado. Me sorprendí a mi mismo sintiéndome bien y cómodo con
la ropa. Decidí que iba a intentar pensar, sentir y moverme como una mujer,
pues no sabía si tendría otra ocasión para hacerlo y era algo que siempre me
había fascinado.
 De nuevo, cogiéndome de la mano, me hicieron avanzar unos metros y
con un suave empujón me hicieron sentarme en algo que noté como un sillón.
 Una de las mujeres, con sumo cuidado, me calzó un par de zapatos con
tacones muy altos, que a mi me parecieron infinitos, pues conseguí
levantarme, después de varios intentos en que volvía a caer de culo en el sillón
por la altura de los dichosos tacones.
 Debían medir unos 10 ó 15 centímetros pero a mi me parecía que eran
de dos metros y que su base era de un milímetro porque cuando, por fin pude
estar de pie, no podía quedarme quieto; si intentaba parar de moverme me

daba la sensación de que me iba a caer y al mover los pies para mantener el
equilibrio, notaba como el baile de la falda dejaba entre ver mi sexo.
 Imaginé como me estarían viendo las dos mujeres y pensé. Si yo fuera
una de ellas no podría aguantar la risa de ver a un hombre vestido de mujer e
intentado no doblarse un tobillo haciendo equilibrios encima de unos tacones.
Este pensamiento elevó mi vergüenza hasta cotas que ni siquiera podía
imaginar que existieran. Pero , curiosamente esa vergüenza hacía que me
sintiese aún mejor por dentro.
 Te vamos a quitar la venda, dijo la familiar voz femenina. 

martes, 20 de enero de 2015

EXTASIS I (este relalo lo hace lug switch)

 LA CITA
 Vivimos en dos ciudades distantes por lo que nuestro contacto se inició
por el Face y fue consolidándose poco a poco. Al principio solo eran los típicos
y rutinarios mensajes que intercambias con alguien que te cae bien pero que
no conoces y que aún no consideras tu amigo, muchos chistes y chascarrillos
pero nada serio.
 Con el tiempo empezamos a intercambiar información sobre nuestros
gustos e inquietudes dentro del mundo BDSM. Una vez superados los miedos
de hablar de cosas tan íntimas ante alguien a quien no conoces, descubrimos
que nuestros gustos se cruzaban y coincidían en muchos puntos.
 Ella es una sumisa, con amo, pero no una sumisa ignorante, aburrida y
sin iniciativa ni carácter, sino culta, con chispa inquieta y muy inteligente. Solo
es sumisa con su amo, con el resto es dominante.
 Una pareja amo-sumisa puede ser de lo más normal en nuestro entorno,
pero que ella sea Dómina de otra sumisa que está bajo la tutela de los dos
miembros de la pareja, es algo que empezó a despertar en mi
mucho interés
 Esa curiosidad se convierte en un motor para alguien como yo, que
me inicié como sumiso con la mejor Dómina, pero que, en mi constante
búsqueda ahora ejerzo de Dom. Ambos papeles me gustan y disfruto por igual
de la dominación que recibo como de la que impongo.
 Puede que yo no sea muy ortodoxo, pero ¿Quien puede juzgar que
busque mi realización completa y el máximo disfrute aunque ello implique
romper con lo “normal”?.

 La relación del Face llegó a ser tan sincera y enriquecedora que, aunque
nunca lo hago, me decidí proponer a esa sumisa/ama que tomásemos café y
nos conociéramos personalmente.
 Ella aceptó la propuesta y concertamos la cita para el día siguiente en
una conocida cafetería de su ciudad. Yo llegué diez minutos antes de la hora.
Estaba nervioso, a pesar de mi edad, todavía me impone conocer a una chica.
 No sabía como era ella físicamente, es algo que nunca me ha importado
para entablar una amistad, pero resultaba necesario para reconocerla.
 Llegó la hora y, con puntualidad británica, una desconocida entró en el
bar y, dirigiéndose directamente a mi, me dijo, llamándome por mi nombre:
“Buenos días. Acompáñame”.  

viernes, 16 de enero de 2015

Mentiras no

Os voy a contar un cuento que es un hecho real.

Hace un par de años conocí a rey león y yo el lobo. Nos conocimos pues bien. Me gusto el tema de ser un amo. Pues bien con el rey león jugaba bastante tanto que decidi conocer mas sumisos. Y de repente me sale caperucita roja. Juguemos un par de veces. Me gusto. Bueno el rey león esa tarde también hizo de amo. Y a mi me encantaba como jugaba con el.

Pues bien decidimos de vez en cuando quedar. Pero por motivos que no se pudo. No se jugo más. Bien hace poco el lobo decide a tener sesiones con amos. Empieza a tener sesiones y de repente conoce a un amo por wasap. El lobo se pone a mirar los perfiles en faceboook. Y ve que el sumiso y el lobo son pareja. Cuando  caperucita mete a su pareja en un grupo de wasap y luego yo pregunto quién es. Y me dicen me lo ha presentado . yo me quedo muerto cuando veo que me miente.
La conclusión es que si una persona quiere ser tu amigo. Lo primero que tiene que hacer es no mentir. Yo las mentiras las odio. Luego si no quieres que no se entere de algo alguien. No lo digas. Pero no mientas.  Por lo tanto que lo he bloqueado y me he salido del grupo del wasap. Paso de gente que miente. Me gusta ser legal. Lo que no te gusta que hagan contigo no lo hagas. Ese es un consejo mío.
Si quiere hacer amistad conmigo no mientas. La confianza se va enseguida. Y para tener confianza es poco a poco.
Recuerda que no soy un animal soy persona.  Se legal.
Soy extremista lo se, pero me jode que todavía exista personas asi, y también que la pareja de caperucita me pida dinero. 30 euros
Encuentro absurdo toda esta historia. Qué razón tiene varias amigas en decir que tengo que elegir mis amistades.
Pero duele la verdad. Por qué gente así decepcione. Pero bueno cada uno somos de una manera y no podemos cambiar.  
Mi bruny suns te quiero bombón

Mi alma necesita tanto mimo como dolor mi cuerpo

domingo, 11 de enero de 2015

--- --- Enviado por WhatsApp

Mi material




sábado, 10 de enero de 2015

De Nuevo Soy Sumiso Masoca . Vuelvo a Nacer ;)

Hoy no voy a contar lo que he hecho en sesión. Hoy voy a contar lo que he sentido después de 15 meses casi sin tener nada. Hace unos diez días conocí a una persona de Murcia.  Me dijo que era sádico. Yo hacía tiempo que nadie me decía nada de sádico. Solo me hablaban de sexo y guarreo y yo de eso no soy. Eso es mi pareja bruny suns.

Me sentí bien. Nos pasamos los números de teléfono. Y hablamos de lo que nos gusta bueno de bdsm y de todo. Pero claro le digo que yo hace mucho tiempo que no había hecho  nada. Quiero decir fuerte. Pues bien pensamos que era hora  de quedar. Y decidimos quedar hoy sábado creo que es 10. No sabía si al final iba a quedar o no, tenía familia en mi casa y no sabía si iba a poder ser. Así que se lo explico y  si no quedamos hoy sería el lunes o martes.

Hoy sábado me voy todo el día con mis primos para que nadie me diga nada preparo la comida la merienda y la cena. Y le digo a mi madre que me voy a ver  a mi pareja. Me voy por la autovía y me voy poniendo un poco nervioso no sabía como iba a reaccionar ni el ni yo. El amo es maduro mayor que yo. Aunque a mí me gustan más a mi así. Mayores ya saben lo que quieren.
Quedamos en un centro comercial y allí cuando voy le digo  estoy aquí. El me dice que ya esta llegando. Pues bien cada vez me pongo más nerviosos no  se cómo vamos a reaccionar ninguno de los dos.

Lo conozco enseguida. Y nos vamos a su casa, poco a poco se me va quitando los nervios. Me llevo un gato. Cera. Otro gato. Y una paleta que me regalo mi bruny suns en mi cumpleaños. Entro en su casa y ali empezamos. Estaba un poco tenso yo allí, me empieza a calentar. Yo poco a poco voy  dejándome. Quiero decir me entrego. Poco a poco voy perdiendo todo y me dejo en sus manos.
Que bien me sentí, que bien me lo he pasado. En general. Ha merecido la pena conocer a esa persona. Espero que juguemos mucho. Y tengamos muchas sesiones. Pero lo que más me ha gustado. Que si valgo. Pensaba que ya no valía. Conforme me daba más fuerte. Más cachondo me ponía yo.  Eso si ahora mismo estoy muy relajado pero cansado.
Esa sensación no la voy a olvidar. Puedo decir que he vuelto a nacer. El masoquista el sumiso ha vuelto. Ahora si es verdad que lo quiero todo. Sexo sumisión y dolor.
Bruny suns te quiero bombón
Tu sonrisa es mi sonrisa
Mi alma necesita tanto mimo como dolor mi cuerpo

Ya puedo decir que he vuelto a ser yo del todo. Tengo mi pareja, mis amigos. Mi familia y el bdsm. Hoy tengo el 100 x100

martes, 6 de enero de 2015

Entrega

Me hace gracia ver muchas cosas en Facebook porque hace tiempo que entro en Facebook, se que tengo muchas páginas de bdsm y vainillas registrado, pero llevo tiempo que me cansa todo.  Además  desde que tengo a mi bruny suns no me hace falta nada más. Bueno si me falta mi lado sumiso masoquista. Más dolor que otra cosa. Hace tiempo que no tengo nada.
La verdad que no tengo muchas veces nada de sesiones por que no quiero. Quiero algo mas no una pareja, por que yo mi pareja ya la tengo.  Y estoy muy bien con el. Jamás pensé que bruny suns seria lo que seria hoy. Mi pareja. Pero bueno eso no es lo que iba a contar. Cuando veo toda la falsedad que hay en Facebook de amos y sumisos. Que dicen tanto protocolo. Tanta falsedad de cuanto te quiero. Y veo demasiadas humillaciones y demasiadas fantasías eróticas.
Yo la dominación la veo de el placer de dos personas. Da igual el rol que sea. Yo estoy aquí para que me den placer y para dar placer. Primero soy personas y después el rol. Eso lo tengo claro y eso es lo que estoy intentando enseñar a mi bruny suns.  Con lo fácil que es todo y lo que lo complicamos todo.  Me gusta la transparencia. Me gusta ser yo. Y yo pido lo mismo que la otra persona sea normal.
Para mi el bdsm tiene estas tres frases quizás muchos no lo vean pero yo lo veo asi.
Mi alma necesita tanto mimo como dolor mi cuerpo
Sano seguro  y consensuado
Cuando la sumisión y la dominación tiene un mismo fin…. El placer de ambos…
Para mi eso es el bdsm. Para mi es todo. Eso si, cuando soy masoquista voy buscando mi placer, pongo mis normas y mis límites. Hay quiero mi placer. Aunque suene egoísta pero es así. Voy buscando algo en concreto. Eso si cuando lo busco todo.  El amo y yo cedemos un poco cada uno. Esto es cosa de dos. Yo le doy placer a el y el me la da a mí.

Mis límites son sagrados. Me costó mucho aprender a saber lo que no quiero, y aprender a decir que NO. Aunque a veces me cuesta aun decir que no.  Pensar por que muchas veces una pareja de bdsm dura tan poco? Yo para mí porque hay mucha fantasía y ven demasiadas películas.  O el libro de las sombras de grei que me parece absurdo que eso sea bdsm. Aunque lo respeto pero no lo entiendo. Pero si todos fuéramos otros y perdiéramos un poco el bdsm iría mejor.
Siempre he dicho que la complicidad  y sinceridad es lo primero.  Por eso me gusta hablar mucho con mi bruny suns  de bdsm. De lo que le gusta y no. De lo que me gustaría que  aprendiera y que no. Quiero que lo pruebe todo como yo. Pero bien. El es masoquista y no es masoquista yo se lo que quiero decir.
A el le gusta el morbo. El juego el sexo. Es una persona más un sumiso sexual que otra cosa. Y yo voy buscando todo lo contrario más dolor y sexo que otra cosa. Anoche lo dijimos en el coche cuando íbamos para su casa. Que  nos queremos. Pero buscamos las cosas diferentes. Por eso creo que nos llevamos tan bien y nos queremos tanto. Por que somos diferentes. Si fuéramos igual en el bdsm seria mal asunto me parece a mi. Bueno me da igual. Lo que esta claro que yo vivo el momento con el. Mi felicidad y su placer. Es mi placer y soy feliz asi. Por eso digo esto. Si todos fuéramos un poco mas de perder un poco. Ya da igual que sea amo o sumiso. Aquí se trata de entrega y yo si me dan cariño me entrego el 100 x100. Eso lo tengo claro. Con desprecios me largo enseguida. Además huyo eso lo tengo claro.

Hay ciertos temas que nunca haría y creo que no estoy preparado aun. Por eso hay cosas que hay cosas que me dan mucho morbo. Pero al mismo tiempo tengo respeto. Por qué no es que me de morbo y me gusta el hacerlo. Es la humillación. Además yo cuando me entrego. La otra persona me tiene que cuidar. Porque yo ya no se lo que hago. Yo ya esta la otra persona dominándome.  Se me va la cabeza por completo. Así que el amo que me domine tiene que cuidar de mí.

Por eso digo que en Facebook hay mucha falsedad en tema de dominación. Es la mitad de cosas mentira jmjjajajaja. Pero bueno cada uno vive su bdsm a su manera.
Bueno hora de corregir y dormir.
Sed malos que es más divertido
Posdata
Te quiero mi bruny suns eres lo mejor que ha pasado por mi vida
Tu placer es mi placer